Para docentes de cualquier materia
Corrige como vos corregirías.
Subís la foto de cada hoja. Gemelo la lee y la puntúa paso por paso con la clave que fijaste vos: cuánto vale cada paso, cuánto descuenta cada error, qué redondeo aceptás. Te propone una nota; la última palabra es tuya.
Cuatro pasos. El criterio siempre es el tuyo.
Gemelo no corrige en tu lugar: te hace una propuesta que vos aprobás, cambiás o descartás.
Fijás la clave
Gemelo arma una clave propuesta a partir de tu evaluación. Vos la ajustás: cuánto vale cada paso, cuánto descuenta cada error, qué redondeo y qué métodos valen en tu aula.
Subís las hojas
Una foto por carilla, con nombre, curso y colegio tapados. Gemelo la lee, marca lo que está en blanco o no se entiende, y corrige paso por paso.
Ponés tu nota a ciegas
En las primeras cinco hojas corregís vos primero. Recién después ves la nota sugerida y cuánto coinciden: así sabés si corrige como vos antes de confiarle más.
Decidís qué aprende
Si cambiás un puntaje, contás por qué. Gemelo propone cómo ajustar la clave; si aceptás, nace una versión nueva y las hojas siguientes se corrigen con ella.
Una sola respuesta correcta no alcanza para corregir bien.
Los correctores automáticos comparan cada hoja contra una solución. Si el chico redondeó cos 30° a 0,8 o resolvió por el camino que vieron en clase, le descuentan como si estuviera mal.
Esperaba 99 m/s. No coincide: se descuenta.
Redondeó cos 30° a 0,8: se marca y no descuenta, porque así lo fijaste antes de corregir.
Tu clave, fijada antes de corregir
Las tolerancias de redondeo y los métodos válidos de tu aula quedan escritos en la clave, y se aplican igual a la primera hoja y a la última.
A ciegas, para medir si corrige como vos
Ponés tu nota antes de ver la nota sugerida. Cuenta como coincidencia si la nota sugerida queda a medio punto o menos de la tuya. Ese número es tuyo, no nuestro.
Aprende de lo que cambiás
Gemelo cita lo que escribiste, propone el ajuste y vos aceptás o no. Cada hoja dice con qué versión de la clave se corrigió.
Sin nombres de alumnos.
Las hojas son de chicos. Gemelo está pensado para corregir sin necesitar saber de quién es cada una.
Tapás nombre, curso y colegio antes de la foto
La hoja se guarda como «Hoja 1, 2, 3…». No hay ningún lugar donde escribir el nombre.
La foto pierde sus datos antes de subir
Se achica en tu teléfono o tu compu y se le borran la ubicación, la fecha y el aparato.
Al chico le llega sólo lo de esa hoja
La devolución habla del error del momento, sin tendencias.
Probalo con una evaluación tuya.
Ajustá la clave y corregí cinco hojas a ciegas. Al final vas a saber si corrige como vos.
Probar con una evaluación